ANGKOR WAT, LA JOYA DEL IMPERIO KHMER

Autor: Josep Marcé

En 1901, el navegante, viajero y escritor francés Louis-Marie-Julien Viaud, más conocido por el seudónimo de Pierre Loti, visitó las ruinas de Angkor, aprovechando su estancia en Saigón como oficial del ejército francés. Entonces, se trataba de un lugar totalmente misterioso e inexplorado por los occidentales. A Un pèlerin d’Angkor, escribió, refiriéndose a Angkor Wat:

Casi estaría a punto de creer, si no fuera porque es imposible, que los artistas de nuestro Renacimiento vinieron a buscar sus modelos en estos muros, que en su época, sin embargo, llevaban ya tres o cuatro siglos durmiendo en medio de selvas completamente ignoradas por Europa “.

Dibuix Angkor

Angkor Wat, el templo principal del inmenso complejo de Angkor, es la construcción religiosa más extensa que jamás se haya edificado en el mundo. Fue concebido, durante la primera mitad del siglo XII, con una doble función: como templo dedicado al dios hindú Vishnu y como mausoleo de Suryavarman II, el rey jemer que lo hizo construir. La Camboya actual se reclama heredera de este imperio jemer, cuyo origen se remonta a principios del siglo IX y que en el siglo XII abarcó todo Indochina, desde el golfo de Bengala hasta el mar del Sur de China. Este templo quería ser una reproducción del Universo según la cosmovisión hindú, en cuyo centro estaría el Monte Meru, residencia de los dioses.

Se encuentra dentro de un recinto de casi 1 km2, rodeado de un enorme foso lleno de agua de casi 200 metros de ancho, que representaría el océano. La primera muralla está totalmente cubierta por bajorrelieves, en los que están representados, a lo largo de 800 metros y con una belleza y una precisión abrumadoras, los principales pasajes de la mitología hindú, incluidos algunos episodios del Ramayana y del Mahabharata. A partir de allí, el acceso al interior quedaba restringido a los religiosos que tenían cuidado del templo… y al mismo rey. Pasada esta primera muralla se suceden los pasillos, las estancias, los patios… y continúan los trabajos minuciosos de los canteros sobre el gres.

Anglor Wat - Juvertson

Llaman especialmente la atención las numerosas representaciones de Apsaras, las ninfas de las aguas de la mitología hindú, que despliegan todo su atractivo y toda su elegancia. Loti las describió como “bonitas y sonrientes bajo sus peinados de diosa, pero siempre con esa expresión de entendimiento tácito y de misterio que no tranquiliza… […] Todas las que quedan al alcance al pasar han sido acariciadas tan a menudo durante siglos y siglos que sus bellos pechos desnudos lucen como si estuvieran barnizados: son las mujeres las que, durante las peregrinaciones, las tocan apasionadamente para obtener la gracia y el ser madres. En sus hornacinas, bordadas de cinceladas, resultan adorables. Qué lástima que los pies las desfiguren, siempre enormes, como en los bajorrelieves de Egipto, y siempre inscritos de perfil mientras las piernas están de cara”.

Muy a menudo, las representaciones de las apsaras se combinan con las espléndidas columnas que hay en los ventanales, también cinceladas sobre roca, pero que tal se diría que fueron trabajadas en el turno, como si se tratara de madera.

Anna Abad
ANGKOR WAT I ANGKOR TOMH 012

El sanctasanctórum de Angkor Wat es el llamado Bakan. En su torre central, el punto más elevado del templo, es donde había una estatua de oro de Vishnu. Sólo es posible llegar por medio de una escalera empinada, que da acceso a nuevos pasillos y estancias… La compensación del esfuerzo radica, además de saberse en el punto culminante del templo, en las magníficas vistas, a los cuatro vientos, de todo el complejo y de la jungla que lo rodea.

Desde su construcción, en Angkor Wat se ha mantenido siempre el culto, aunque su invocación ha basculado entre el hinduismo y el budismo theravada, que es la que se mantiene actualmente. Justo iniciado el siglo XX, Pierre Loti sólo encontró en Angkor Wat algunos monjes budistas, que se hacían cargo del templo y que durante siglos habían evitado el abandono y la habían mantenido en disposición de recibir a los peregrinos que se ‘pudieran acercarse. Actualmente, se cuentan por millones las personas que cada año viajan a Camboya para conocer de primera mano esta maravilla.

Sam Garza

Lectura recomendada:

“Peregrino de Angkor” Pierre Loti                  Ed. José J. de Olañeta

Sinopsis: Las fantásticas ruinas y templos de Angkor, en Camboya, llenaron la imaginación infantil de Pierre Loti desde que leyó en una vieja revista colonial el relato del descubrimiento de aquellas ruinas colosales perdidas en el fondo de las selvas de Siam. El pequeño Loti tenía la absoluta seguridad de que un día las visitaría, pese a todas las dificultades que se oponían a la realización de este sueño. Y así fue. Al cabo de muchos años, un Loti veterano de muchos y largos viajes por Asia y África, y famoso escritor, viaja por fin a Angkor. Este es el relato de su viaje.

Peregrino de Angkor

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